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No todo segmento atractivo está a tu alcance hoy. La matriz de capturabilidad separa el mercado que vale la pena del mercado que puedes ganar con lo que tienes, y convierte la segmentación en una decisión: primera ola, segunda ola, observación o fuera.

Fase
1. Diagnóstico y Estrategia
Qué entrega
Segmentos priorizados con el porqué de cada posición.
Se apoya en
La lógica de atractivo y posición de la matriz GE-McKinsey, con la capturabilidad como eje propio.

Qué es y qué problema resuelve

Casi todos los ejercicios de segmentación terminan igual: una lista de segmentos ordenada por tamaño, y el más grande va primero. Es uno de los errores más caros en B2B. El segmento más grande suele ser también el más disputado, el más lento de abrir y el que más prueba exige.

La matriz puntúa cada segmento en tres ejes. Volumen: cuánto negocio hay. Capturabilidad: cuánto de ese negocio puedes ganar con los recursos, el canal y la prueba que tienes hoy. Valor: qué margen, qué recurrencia y qué coste de servir deja cada cliente. El resultado no es un ranking. Es una posición por segmento con su porqué escrito, que dirección puede discutir y firmar.

Cuándo se usa y cuándo no

Se usa en la fase de diagnóstico, después del análisis de mercado y antes de definir el perfil de cliente ideal y el mapa de decisores. Tiene sentido cuando hay al menos cuatro segmentos candidatos y recursos para atacar uno o dos con intensidad.

No aporta si el mercado es un único segmento evidente. Tampoco sirve para priorizar cuentas concretas: eso es trabajo del plan de cuentas. Y si no hay datos mínimos de venta, primero se hace una ronda de entrevistas y la matriz se puntúa con hipótesis marcadas como tales, para corregirlas en cuanto haya dato.

Cómo se construye

  1. Definir segmentos operables. Un segmento existe si se puede nombrar, contar y alcanzar por un canal. "Hoteles" no lo es si la cadena y el independiente compran de forma distinta. Entregable: de cuatro a diez segmentos con su criterio de pertenencia.
  2. Estimar el volumen. Con venta propia, registros públicos y lectura del canal. Se trabaja en rangos, no en cifras falsamente exactas. Entregable: volumen relativo por segmento con su fuente.
  3. Puntuar la capturabilidad. Con los subcriterios de la plantilla, cada uno con evidencia. Entregable: nota de 1 a 5 por subcriterio.
  4. Estimar el valor. Margen, recurrencia y coste de servir. Entregable: valor relativo por segmento.
  5. Posicionar y decidir. Cada segmento recibe una posición y una justificación. Entregable: la matriz firmada, que alimenta la secuencia de activación.

Anatomía del entregable

La matriz tiene dos tablas. La primera es la decisión:

SegmentoVolumen (1-5)Capturabilidad (1-5)Valor (1-5)PosiciónPor qué
Segmento A523Segunda olaEl decisor compra a través de un distribuidor que hoy no tenemos
Segmento B344Primera olaAcceso directo al dueño y prueba disponible
Segmento C242ObservaciónFácil de ganar, poco margen
Segmento D414Fuera este periodoContratos plurianuales con el competidor

La segunda desglosa la capturabilidad, que es donde se esconde la autocomplacencia:

SubcriterioPreguntaNota 1Nota 5
Acceso al decisor¿Llegamos a quien decide?Sin contacto ni canalRelación directa o canal propio
Canal¿Existe un canal que ya sirve a ese segmento?Hay que construirloOperativo
Prueba¿Con qué demostramos la promesa?Nada verificableClientes comparables y datos propios
Coste de cambio¿Cuánto le cuesta al cliente dejar a su proveedor?Contratos y dependencias técnicasCompra abierta cada pedido
Ajuste de oferta¿Sirve la oferta actual sin rehacerla?Requiere producto nuevoEncaja tal cual

Regla de casa: toda nota superior a 3 exige una evidencia nombrada. Y los ejes no se promedian: un 5-1-5 y un 3-3-5 dan medias parecidas y son decisiones opuestas.

El marco clásico: GE-McKinsey y por qué cambiamos un eje

La matriz GE-McKinsey nace en los años setenta, cuando General Electric pidió a McKinsey un método para decidir en qué unidades de negocio invertir. Cruza dos ejes compuestos, el atractivo del mercado o del sector y la fortaleza competitiva de la unidad, en una rejilla de nueve casillas que lleva a tres decisiones: invertir y crecer, mantener de forma selectiva o cosechar y desinvertir. Frente a la matriz BCG, su ventaja es que cada eje combina varios factores ponderados en lugar de uno solo.

Nos quedamos con su lógica central: separar lo que el mercado ofrece de lo que tú puedes hacer en él. Cambiamos tres cosas:

  • La unidad de análisis. Pasamos de la unidad de negocio al segmento de clientes, que es donde una empresa mediana toma sus decisiones comerciales.
  • La fortaleza competitiva se convierte en capturabilidad. La fortaleza, en la práctica, se puntúa con optimismo. La capturabilidad se apoya en hechos observables: acceso, canal, prueba, coste de cambio.
  • El valor va aparte. Un mercado grande con margen pobre no es atractivo para una mediana empresa, aunque lo sea en abstracto. Separarlo evita que el volumen tape al margen.

Dónde se queda corto el original: los pesos de cada factor son subjetivos y la foto es estática. No eliminamos el juicio; lo hacemos visible, porque cada nota lleva su porqué y se revisa en el comité de periodo.

Errores frecuentes

  • Puntuar la capturabilidad con deseos. "Tenemos buena relación con el sector", sin nombres. Pasa porque la puntúa quien vende, y quien vende es optimista por oficio.
  • Confundir capturable con prioritario. Un segmento muy fácil de ganar y con poco margen consume al equipo y no mueve el resultado.
  • No escribir el "fuera". Si nadie firma qué segmentos no se atacan, el equipo comercial los sigue persiguiendo porque alguien conoce a alguien.
  • Segmentar por sector sin más. El sector es una etiqueta de base de datos. Lo que define el segmento es cómo compra.

Escenario ilustrativo

Supongamos un fabricante español de equipamiento para mantenimiento industrial que estudia República Dominicana. Tiene cuatro candidatos: empresas de zonas francas, hoteles de cadena en la zona turística, industria alimentaria de capital familiar y constructoras.

En este caso hipotético, las zonas francas puntúan alto en volumen y bajo en capturabilidad, porque la compra se decide en la casa matriz, fuera del país. Los hoteles de cadena compran por central de compras con proveedores homologados. La industria alimentaria familiar ofrece acceso directo a quien decide y ciclos más cortos. La matriz la pone en primera ola y deja las zonas francas para una segunda ola trabajada desde las matrices. Cómo se aborda ese mercado lo desarrollamos en go-to-market en República Dominicana.

Matriz de capturabilidad

Valor →

Construir acceso
Ir primero
No ir
Oportunista

Capturabilidad →

Posición de cada segmento según su valor y lo alcanzable que es hoy. Ilustrativo.

Preguntas frecuentes

La segmentación describe el mercado; la matriz decide sobre él. Parte de los segmentos ya definidos y añade lo que la segmentación no trae: cuánto puedes ganar hoy de cada uno y en qué orden vas a ir.

Venta propia por tipo de cliente, algo de información pública del mercado y entre cinco y diez entrevistas con clientes, no clientes y equipo comercial. Si falta dato, la nota se marca como hipótesis y se valida en la primera ola.

Nosotros proponemos las notas con su evidencia, el equipo comercial las contrasta y dirección firma la posición final. Una matriz puntuada por una sola persona refleja su cartera, no el mercado.

En cada comité de periodo. La capturabilidad cambia rápido: los primeros clientes ganados se convierten en prueba y suben la nota del segmento vecino. El volumen y el valor se mueven más despacio.

Decide a quién no vas a venderle este año.

En la primera conversación revisamos tus segmentos candidatos y qué información hace falta para puntuarlos.

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