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Lanzar todo a la vez es la forma más cara de no aprender nada. La secuencia de activación ordena en olas qué segmentos, canales y mensajes se encienden, con fecha y con la condición que hay que cumplir para abrir la siguiente.

Fase
2. Playbook
Qué entrega
Roadmap de lanzamiento por olas.
Se apoya en
El vector de crecimiento de Ansoff para elegir el movimiento y las etapas del embudo AARRR para ordenarlo.

Qué es y qué problema resuelve

Muchos lanzamientos fallan por simultaneidad, no por falta de ideas. Todos los segmentos, todos los canales y todas las piezas salen la misma semana. Cuando algo no funciona, nadie sabe qué ha fallado. Cuando algo funciona, no hay recursos para reforzarlo porque están repartidos.

La secuencia convierte la estrategia en un roadmap por olas. Cada ola tiene un movimiento (qué producto a qué mercado), un segmento, unos canales, unos mensajes, una fecha de revisión y una condición de paso medible. Si la condición no se cumple, no se pasa: se corrige o se replantea en el comité. Lo desarrollamos a fondo en la guía de estrategia go-to-market B2B.

Cuándo se usa y cuándo no

Abre la fase de Playbook. Llega con la tesis, la matriz de capturabilidad y la promesa ya firmadas, porque ordena decisiones que ya están tomadas. Se usa en lanzamientos de producto, entradas en mercado, extensiones de línea y relanzamientos.

No se usa para campañas tácticas que no cambian de segmento ni de canal. Tampoco cuando el presupuesto solo da para una cosa: entonces la secuencia tiene una ola y la herramienta no añade nada. Y no sirve si nadie va a revisar las condiciones de paso; sin comité, las olas se abren por calendario.

Cómo se construye

  1. Nombrar el movimiento. Penetración, desarrollo de mercado, desarrollo de producto o diversificación, y el riesgo que implica. Entregable: movimiento por ola.
  2. Ordenar los segmentos. La primera ola va al segmento más capturable con valor suficiente, no al más grande. Entregable: segmentos asignados a cada ola.
  3. Decidir qué tiene que demostrar cada ola. Acceso, primera compra, repetición o recomendación. Entregable: la etapa del embudo que cada ola debe probar.
  4. Fijar condición de paso y fecha. Un umbral medido contra la baseline firmada, una fecha de revisión y qué pasa si no se alcanza. Entregable: reglas de paso firmadas por dirección.
  5. Asignar canales, mensajes y responsables. Cada acción baja a una ficha de acción con responsable, coste, KPI y fecha. Entregable: el roadmap por olas completo.

Anatomía del entregable

Una fila por ola. Los valores entre corchetes se fijan con el cliente a partir de su baseline:

OlaMovimientoSegmentoCanalesEtapa a demostrarCondición de pasoRevisión
0. PilotoDesarrollo de mercadoEl más capturable de la matrizVenta directa a [N] cuentasActivación: primer pedido[N] cuentas con primer pedido[fecha]
1Desarrollo de mercadoEl mismo, ampliadoVenta directa y un distribuidorRetención: segundo pedido[X] % de cuentas repiten[fecha]
2PenetraciónSegundo segmento de la matrizDistribuidor y canal digitalAdquisición a coste sostenibleCoste por cuenta activa bajo [umbral][fecha]
3Desarrollo de productoCuentas activasEquipo comercial propioIngresos por cuentaTicket medio sobre [umbral][fecha]

Cada condición tiene tres salidas escritas de antemano: se cumple y se abre la ola siguiente; se cumple a medias y se prolonga con fecha nueva; no se cumple y se vuelve al diagnóstico.

Los marcos clásicos: Ansoff para el movimiento, AARRR para el orden

Igor Ansoff publicó en 1957, en Harvard Business Review, su matriz de producto y mercado: cuatro vectores de crecimiento según se venda un producto actual o nuevo a un mercado actual o nuevo. Penetración, desarrollo de mercado, desarrollo de producto y diversificación, con riesgo creciente en ese orden. La usamos para una sola cosa: nombrar el movimiento de cada ola y su riesgo. Una secuencia sana rara vez empieza por diversificación.

AARRR es el embudo que Dave McClure presentó en 2007 como las "métricas piratas" para startups: adquisición, activación, retención, referencia e ingresos. Lo usamos para decidir qué tiene que demostrar cada ola antes de abrir la siguiente.

AARRR nació para productos digitales con registro y uso medible. En B2B con distribuidores, ciclos largos y comité de compra hay que traducirlo: adquisición es acceso al decisor o alta en el distribuidor; activación, primer pedido o piloto; retención, segundo pedido o renovación; referencia, recomendación dentro del sector; ingresos, margen por cuenta. Y cambiamos la prioridad: en B2B, la retención se demuestra antes de acelerar la adquisición. Abrir la segunda ola sin repetición en la primera es escalar un problema.

Dónde se quedan cortos los dos: Ansoff dice qué movimiento, no en qué orden. AARRR mide, pero no fija umbrales ni plazos. La condición de paso con fecha es lo que convierte el roadmap en algo que un comité puede gobernar.

Errores frecuentes

  • Olas por calendario. La ola 2 se abre en marzo porque estaba en el plan, cumpla o no la ola 1. Pasa cuando el roadmap lo gestiona quien tiene que justificar el presupuesto, no quien mira el dato.
  • Condiciones que no se pueden medir. "Buena acogida del mercado" no es una condición. Sin baseline, cualquier resultado parece suficiente.
  • Elegir el canal antes que el segmento. "Vamos a entrar por marketplace" antes de saber quién compra allí. El canal se deriva del segmento, no al revés.
  • Saltarse la ola cero. El piloto parece lento. Sin él, la primera ola a escala es el piloto, y sale mucho más caro.

Escenario ilustrativo

Supongamos una marca española de productos de limpieza profesional que quiere entrar en República Dominicana. La matriz ha señalado a hoteles y restaurantes independientes de Santo Domingo como el segmento más capturable. La ola cero trabaja con un distribuidor y un número acotado de cuentas; su condición es la repetición de pedido en un plazo fijado. La ola uno amplía a la zona turística del este con un distribuidor especializado en hostelería. El canal moderno queda para la ola dos, y el tradicional, a través de mayoristas, fuera de la secuencia este año.

En este caso hipotético, cada ola se abre en el comité de periodo, no en el calendario. El detalle de cómo se prepara un lanzamiento así está en plan de lanzamiento de producto en República Dominicana y, para varios países a la vez, en lanzamiento multimercado.

Del mercado al cliente

  1. Mercado

    01 Market assessment

  2. Segmentos

    02 Matriz de capturabilidad

  3. ICP

    03 Perfil de cliente ideal

  4. Decisores

    04 Mapa de decisores

  5. Oportunidades

    05 Secuencia de activación

  6. Clientes

    06 Ficha de acción y comité

Cada nivel del embudo tiene una herramienta y un entregable. Ilustrativo.

Preguntas frecuentes

Entre tres y cuatro, contando la ola cero de piloto. Más olas suelen indicar que no se ha decidido qué segmentos quedan fuera. Menos, que no hay espacio para aprender antes de escalar.

Se lleva al comité de periodo con tres opciones escritas: corregir la ejecución y dar una fecha nueva, cambiar el mensaje o el canal dentro del mismo segmento, o volver al diagnóstico. Lo que no se hace es abrir la ola siguiente porque toca.

Es su columna vertebral. El go-to-market incluye también oferta, precio, canal y equipo; la secuencia fija el orden y las reglas de paso. Lo trabajamos dentro del área de go-to-market.

Terceros: el equipo comercial del cliente, sus distribuidores, su agencia. Nosotros dirigimos la secuencia y preparamos el comité donde se decide cada paso. Somos la capa que no se ve.

Antes de encenderlo todo, decide qué se enciende primero.

En la primera conversación vemos tu lanzamiento y cuál sería la ola cero con condición de paso.

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